Economía y crisis climática son palabras que a partir de ahora deberíamos tener en mente, ya que un estudio reciente alerta sobre los enormes impactos que la crisis climática causará a la economía. Se prevé que los costos de los daños serán seis veces mayores que el costo de limitar el calentamiento global a 2° C y que estos efectos aumentarán la desigualdad en el mundo.

Generalmente, las diferentes industrias han limitado la implementación de medidas de RSE debido a una falsa idea que aún no se ha logrado combatir del todo: la creencia errónea de que implantar medidas de sostenibilidad puede causar pérdidas monetarias o reducir el beneficio económico que perciben las empresas. 

No obstante, el estudio publicado en la revista Nature, pone de manifiesto que las ventajas económicas de promover el cuidado al medio ambiente y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), no sólo son cuestión de supervivencia, sino un plan para evitar contingencias económicas y pérdidas significativas en las ganancias de los mercados mundiales, aunque quizá sólo esto último interese a las compañías que siguen renuentes a implementar cambios que realmente disminuyan sus emisiones e impacto ambiental.  Entérate qué dice este estudio.

Panorama: Caída de la economía y crisis climática

De acuerdo con The Guardian, un estudio publicado en la revista Nature descubre el terrible panorama mundial que se proyecta para 2050 en caso de no lograr mantener el calentamiento global por debajo de los 2° C, ya que la caída de la economía y crisis climática agravada serían ineludibles. Según este estudio, en los próximos 26 años los ingresos medios caerán casi una quinta parte de no frenar las emisiones.

Además, proyectan que el costo de los daños producidos debido al aumento de temperaturas, las lluvias más intensas y el clima extremo más frecuente sería de 38 billones de dólares cada año desde mediados de siglo.

Según los investigadores, este es el estudio más completo en su tipo, debido a que los anteriores  sólo incluían el aumento de las temperaturas a nivel nacional, pero este, al realizarse con una metodología más sofisticada, contempla otras consecuencias de la crisis ambiental, como las precipitaciones y los impactos climáticos extremos registrados durante 40 años en mil 600 regiones subnacionales. 

Como resultado de este aumento en las variables y en la calidad del estudio, la debacle económica que se pronosticó es mayor al doble de lo que otros estudios habían considerado.Leonie Wenz, científica del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático dijo:

«Estamos brindando una imagen más completa, pero ésta no es la imagen final»

Leonie Wenz, científica del Instituto de Potsdam

Aún así, los investigadores aseguran que el escenario, aunque terrible,  se queda corto, pues todavía faltan muchos impactos climáticos que añadir en las variables del estudio, por ejemplo las olas de calor, el aumento del nivel del mar, los ciclones tropicales, los puntos de inflexión y los daños a los ecosistemas naturales y la salud humana, aunque pretenden agregarse a modelos posteriores.

economía y crisis climática

¿Qué tan grande sería el impacto económico?

El estudio indica que los alcances de estos daños serán visibles en casi todos los países, aunque con una prevalencia en las economías más vulnerables y que menos responsabilidad tienen en este desastre. 

Maximilian Kotz, uno de los autores del estudio, asevera que se tienen previstas afectaciones en diversas regiones, incluidas América del Norte y Europa, aunque Asia y África serán los más afectados, debido a que el cambio climático repercute en diferentes aspectos vitales para el crecimiento económico, tales como los rendimientos agrícolas, la productividad laboral o la infraestructura.

economía y crisis climática

Los estudios anteriores hablaban de que la mayoría de las economías del norte seguirían creciendo, pero los resultados del informe reciente indican que también estos países empezarán a decrecer a mediados de siglo, aunque los más afectados serán los países que ya son calientes, quedando de la siguiente manera:

Alemania (-11 %)

Francia (-13 %)

Estados Unidos (-11%)

Reino Unido (-7 %) 

Botswana (-25 %) 

Mali (-25 %)

Irak (-30 %)

Qatar (-31 %) 

Pakistán (-26 %)

Brasil (-21 %)

Para el año 2049 se calcula que la pérdida promedio de ingresos mundiales será del 19 %. Específicamente en Estados Unidos y Europa la disminución será de un 11 % y en África y el sur de Asia hasta del 22 % y, si los niveles de calentamiento continúan con la tendencia actual, las pérdidas de ingresos promedio en todo el planeta ascenderían hasta un 60 % para 2100.

¿Todavía podemos hacer algo?

Los investigadores involucrados en estos descubrimientos aseguran que, aunque ya hay daños climáticos y económicos ligados a los próximos años, debido a la quema de combustibles fósiles, las acciones que tomemos aún pueden cambiar el rumbo de estas proyecciones. Si las emisiones llegan al cero neto a mitad de siglo, la caída en picada de los ingresos se estabilizará en 20% para entonces.

Anders Levermann, jefe de ciencias de la complejidad del Instituto de Potsdam, concluye:

“Nosotros debemos decidir: el cambio estructural hacia un sistema de energía renovable es necesario para nuestra seguridad y nos permitirá ahorrar dinero…La temperatura del planeta sólo podrá estabilizarse si dejamos de quemar petróleo, gas y carbón”

Anders Levermann, jefe de ciencias de la complejidad del Instituto de Potsdam

El informe indica que los costos de mitigación de emisiones de GEI, entre ellos la transición energética, serían de 6 billones de dólares para 2050 , lo que representa menos de una sexta parte de los costos por daños  que ascendería a 38 billones de dólares. Lo que resulta claro es que necesitamos tomar medidas contundentes para poder evitar este futuro hoy distópico que podría tornarse realidad. 

En caso de que las decisiones de implementar enfoques sostenibles en las actividades humanas dependa de favorecer las ganancias económicas y evitar pérdidas, este estudio muestra suficientes razones para actuar ahora y recordar que hay un Acuerdo de París por cumplir, pues no sólo es un asunto de prevalencia de la vida, sino cuestión de ceros.


Pulsa aqui para ampliar la noticia